Nota a Vico Frascolla

Vico Frascolla (29 años) es una de las Crossfiter más conocidas del Uruguay. Siendo la primera mujer uruguaya en los Crossfit Games, se ha posicionado en el circuito como una verdadera profesional. 

Y como toda profesional, su vida no está ajena al sacrificio. Por las mañanas trabaja en un Seguro Médico, por las noches da clases de Funcional a un grupo de surfistas y es en los horarios que le quedan libres, que arma su entrenamiento, realizando toda su programación en un solo turno. 

Su vinculación con el deporte se inició directamente con el CrossFit, ya que antes solo había practicado danzas y comedia musical. 

Comenzó a hacer CrossFit porque un amigo suyo abrió el primer gimnasio. Su primera clase fue en el año 2013 y tampoco era Crossfit, sino Cross Training, un entrenamiento funcional un poco más fuerte. 

Ese mismo año junto a su pareja, Rolo, entrenaron mano a mano al aire libre en el Prado. Entrenaban funcional y buscaban en internet rutinas de Crossfit y las reproducían esperando que el Crossfit llegara oficialmente a Uruguay, como ya lo había hecho en Argentina.  

Fue recién en el 2014 que con el arribo del Crossfit comienzan a entrenar oficialmente y ese mismo año compiten por primera vez en Argentina, en una competencia en equipos. El resultado fue excelente, quedando terceros, haciendo podio en equipo. Como experiencia fue tan fuerte que confirmó la pasión de Vico por las competencias.

El nivel que había en ese momento en general en América Latina no era lo que es hoy, ya que prácticamente todos estaban comenzando.

Ese año también, el 2014 realizó el primer Open de CrossFit Games. Eran solo dos mujeres anotadas en Uruguay, y quedó primera. A partir de ese momento nunca dejó de hacer el Open, todos los años, hasta el día de hoy. 

En el 2015 clasificó por primera vez a SouthFit, una de las competencias más importantes de la región de CrossFit en categoría individual elite.  Esto fue un logro increíble, ya que tuvo que medirse con atletas brasileñas, colombianas y argentinas con mucha experiencia en competencias de CrossFit. 

A partir de ese año clasificó a todos los años a SouthFit en categoría elite. Esto también representó un gran compromiso al medirse al más alto nivel, entendiendo todo el trabajo que tenía para adelante para poder llegar a lo más alto. 

En 2017 – 2018 realizó una programación de un entrenador y en el 2018 en equipos, lograron competir en un regional de CrossFit, una de las competencias más importantes a nivel mundial. Era una etapa previa de lo que serían los CrossFit Games. Fue en Río de Janeiro y fue la última vez que se hicieron los regionales. 

Esta competencia se convirtió en lo máximo que Vico había vivido hasta ese momento a nivel de CrossFit. Si bien el sueño de su vida era competir en los CrossFit Games (sabiendo que es algo extremadamente difícil), los regionales se posicionaban como el paso previo más accesible. 

A partir del 2019 la organización de CrossFit cambiaba el juego y para clasificar a los Games cambió las reglas: ahora había que ganar el Open. Ese era el requisito nuevo por parte de CrossFit. El mejor hombre y la mejor mujer de cada país iban a representar a su país en los CrossFit Games 

Y fue así que con mucho foco en el objetivo, puso toda su energía en el Open de 2019, que la llevaría directo a los Crossfit Games, convirtiéndose en la primera uruguaya en llegar a esta competencia. 

Tanto el Open como los Games fueron una experiencia enriquecedora para Vico. Representar a Uruguay en una instancia de este nivel, entrando al estadio en Madison como atleta de Crossfit, fue su segundo mojón para saber que no querría abandonar el Crossfit nunca. 

En este momento se encuentra preparándose para sus segundos CrossFit Games, ya que clasificó en el pasado open. 

Para llegar a este punto de su carrera, tuvo que hacer grandes sacrificios de su vida personal, como compartir momentos con la familia, cumpleaños y salidas con amigas y, lógicamente, la alimentación. Pero Vico lo sabe bien, es parte del juego para alcanzar sus sueños. Hay que trabajar las debilidades, las fortalezas y reforzar la parte emocional y mental que es sumamente importante. 

También la experiencia le ha enseñado que para llegar lejos, aunque compita individual, siempre hay que tener un buen equipo que la apoye: nutricionista, psicólogo deportivo o un coach, un entrenador. Confiar en estas personas, en las que deposita una tarea específica dentro de su carrera como deportista, es fundamental, porque no se puede abarcar todo y menos cuando además de atleta, hay que trabajar porque no se puede vivir del CrossFit. 

El equipo de Vico se conforma de Batuque, su entrenador; Martín Montequín, coach que se encarga de toda la parte emocional; Eugenia, su nutricionista y Boost, su box en el que puede desplegar toda su magia.

Rolo, su pareja y quien también compite en Crossfit, es parte fundamental de este equipo. Fue el primero en apoyarla y el que cada día la alienta a seguir. 

Las aspiraciones de Vico no paran de crecer, porque aunque va por sus segundos Crossfit Games, asume que siempre se puede llegar un poco más lejos.