Nota a Marcela Abi-Saab

Marcela Abi-Saab, de 23 años, se considera una deportista desde muy pequeña. Incentivada por sus padres comenzó haciendo handball, y ya por el 2012 comenzó a hacer kickboxing, para luego derivar en boxeo. Como complemente del boxeo hacía entrenamiento funcional, pesas y cardio, y así lograr trabajar todo el cuerpo.

Fue en ese momento que se encontró haciendo un poco de todo y alentada por Juan, su profe en ese momento y actual compañero de entrenamiento, el Crossfit calzó de maravilla en su vida.

En el 2015, cuando en Uruguay comenzó a sonar más fuerte el Crossfit y los gimnasios compraron las licencias oficiales de entrenamiento, comenzó a entrenar oficialmente CrossFit. Allí se dio cuenta de que lo que le encantaba era el desafío de todos los días hacer algo diferente.

En el 2015 se decide a hacer su primer open para CrossFit Games en modalidad escalado. Desde 2015 hasta hoy realizó todos los Open de CrossFit, en un país en el cual las mujeres participantes son muy pocas. 

Con un apoyo constante de sus padres, desde el año 2016 participó de todas las competencias locales en Montevideo. Este nivel de exigencia le requirió prestar más atención a la alimentación.

Su primera competencia internacional fue en el año 2016, el SouthFit en Argentina, alcanzando el cuarto lugar y motivándola a seguir compitiendo como nunca antes.

Desde ese momento, exceptuando el Open de los CrossFit Games, el SouthFit a nivel individual es la competencia más importante de la que participa habitualmente. 

Tanto en los Southfit como en las otras competencias de nivel internacional, siempre sube el nivel de exigencia. Año a año el rendimiento cada vez es más alto y se requiere un mayor esfuerzo. Estar a la altura requiere además de mucho entrenamiento, prestarle más atención a los detalles, a la recuperación, a la alimentación, al mindset que es algo muy nuevo en el CrossFit. Se trata de toda la preparación psicológica que permite estar fuerte en una competencia. 

A su vez, y en total sintonía con el Crossfit, es una apasionada del weightlifting, (levantamiento de pesas), habiéndose especializado en la materia, entrenando y aprendiendo sobre todo con Guillermo Lorenzo. En este sentido compitió varias veces en campeonatos de Uruguay, siendo campeona nacional en el año 2016 en la categoría más 69.

Con una carrera deportiva, definida por ella misma, con altibajos, rescata que evitar la frustración y entender que en la misma hay subidas y bajadas es fundamental para llegar a buen puerto. 

Además de Crossfit, estudia Ingeniería en Computación, enfocándose en este momento en la gestión de proyectos. Combinar el estudio con el deporte que tanto le apasiona le exige una disciplina extra y sacrificio: levantarse muy temprano, acostarse tarde, resignar salidas con amigos, evitar el alcohol y dedicándole los domingos tres horas al armado de viandas para asegurarse una alimentación acorde a sus necesidades. Marcela entiende que para un deportista de elite o que aspira a ser elite, y estar entre los mejores, son comportamientos acorde a su lugar. 

Sus días comienzan temprano, entrenando aproximadamente tres horas, ya que no tiene la posibilidad de hacer dos turnos. Luego del entrenamiento se va a trabajar en una empresa de informática y a la tardecita ya entra facultad hasta tarde de la noche, siempre con una mochila llena de tuppers que cubren todas sus comidas.

Hace poco incorporó una psicóloga deportiva, Maira Aguilar, que le ha enseñado a controlar sus emociones, haciendo muchas prácticas de aprendizaje, de concentración, de foco, superar la frustración, atendiendo aspectos como qué está bajo su control y qué no, obteniendo muy buenos resultados.

Luego de pasar por diferentes gimnasios y boxes, hoy Marcela en Boost, encontrando en sus instalaciones y staff un lugar muy cómodo para desarrollarse. 

La mayor sorpresa se la llevó en el 2019 cuando en pleno SouthFit  caminando por el estadio, encuentra a sus padres y hermanas que la habían ido a verla competir de sorpresa. 

Su sueño más grande es ir a los CrossFit Games y pretende competir más veces en el año, participando también de un evento sancionado es otro de sus grandes objetivos. 

Su meta entonces es clara, competir para conseguir más experiencia y seguir formándose como Crossfiter.