¿Más es mejor?… ¡Mejor es mejor!

Hoy analizaremos dónde encontramos las ganancias en nuestro entrenamiento.

En general cuando nos motivamos con nuestro entreno, generamos una adicción (diría sana, pero todos sabemos que los extremos no son taaan sanos) por repetir esa sensación de plenitud que se genera al completar nuestra rutina.

Terminamos de entrenar y ya queremos volver a hacerlo y preferimos saltarnos el día de descanso y sumamos más carga y más kilómetros y más minutos.

La realidad es que en un momento empezamos a ver que cada vez podemos levantar menos, corremos más lento y nos cansamos más rápido. Y es ahí que viene la pregunta: ¿Si estoy invirtiendo tanto tiempo y esfuerzo en esto, porque no estoy obteniendo tantas ganancias como espero?

Bueno, la respuesta puede estar en una lógica bancaria (si de inversión y ganancias que queremos hablar) y lo que está sucediendo es que tus inversiones deben generar intereses para crecer, ¿cómo logramos eso? Con tiempo amigos. Necesitamos dejar que nuestro estímulo genere ganancias antes de dar otro palo a ese cuerpito.

La clave está en conceptualizar que nuestros movimientos se entrenan en el gimnasio, pero que nuestro organismo se entrena en todo ese tiempo que transcurre entre una y otra sesión. Podríamos decir que entrenar también es todo lo que sucede entre una y otra sesión y que si no respetamos ese tiempo de entreno no veremos resultados óptimos.

Es decir que, en la recuperación es cuando nuestras fibras musculares se regeneran y producen hipertrofia, que en la nutrición post esfuerzo es cuando tomamos los alimentos que generan estructura y recuperación, y que en las horas de sueño nuestro cuerpo se recupera y crece.

Nuestro cuerpo es muy, pero muy inteligente, y luego de cada sesión aprende que tiene que mejorar para estar listo para el nuevo desafío, sólo necesita tiempo, descanso y nutrición para estar listo.

Dicho todo esto, te invito a repensar tu rutina semanal, y revisar si estas entrenando con una planificación semanal que respete la alternancia de las cargas para así, permitirle a tu cuerpo recomponerse y siempre estar listo para dar un poco más.

Por Daniel Molina

Fotografía: Vero Barber