Hay algo que no estás viendo

El título de este posteo hace referencia a algo que seguro te paso alguna vez y hasta pudo haberte frustrado un poquito. Estabas entrenando bien, las semanas pasaban y te sentías fuerte y efectivo en los movimientos que realizabas y los efectos en tu cuerpo eran observables. ¡Atravesabas un gran momento!

Pero un día vas a entrenar y tu energía no es la misma, estás cansado y no entendés qué te pasa. Analizás tu rutina y eso no debería estar sucediendo. Es ahí cuando hay que empezar a bucear un poco más en tu realidad actual y enfocar tu atención en el entrenamiento invisible. 

Este concepto hace referencia a la multiplicidad de cuestiones que afectan tu entreno en las 22 horas restantes que no estás en el gym (o 23 horas, no quiero presionarte).

Qué comiste, cuánto dormiste, en qué trabajas y qué desgaste físico tiene tu tarea, si saliste la noche anterior, etc, etc.

¿A qué vamos con este concepto de entrenamiento invisible entonces? A que debemos ser más comprensivos con nuestro cuerpo, escucharlo y no pretender someterlo a iguales cargas y esperar los mismos resultados cuando le diste distinto combustible (alimentos de buena calidad, y una dieta variada y sana) y variable descanso (el ejemplo más claro está en las horas y calidad de sueño).

¿Un consejo? Aunque te pese en la consciencia, si  tu fin de semana tuvo excesos de comida y demás  (el “demás” más amplio que cada uno imagine) y no descansaste bien, tal vez el lunes debas empezar con una rutina de recuperación y dejar tu próximo entreno para enfocarte en subir de nivel.

En este momento me encuentro de viaje en China, y entre las 11 horas de jet lag y los hábitos alimenticios tan distintos, el cuerpo me pide parar a gritos! Cuesta, todos lo sabemos, pero te digo y me digo que un día de reorganización de tus hábitos será un excelente “trampolín” para darle tiempo a tu organismo de reorganizarse y volver a ser quien eras.

Siempre buscá atender a todas las patas de tu salud.  Movete, nutrite, descansa y buscá momentos de tu día para bajar tu estrés. 

Pensate en forma integral y eso se reflejará rápidamente en vos.

Por Daniel Molina